En el Colegio Raíces de Talca, el quehacer pedagógico se aparta de las estructuras tradicionales de aula pasiva y de bloques extensos de 90 minutos. Nuestra propuesta metodológica se sustenta en la neuroeducación y en la psicología del desarrollo cognitivo, estableciendo la hora pedagógica en bloques cerrados de 60 minutos de alta densidad y calidad de aprendizaje.
ESTRUCTURA DE LA CLASE:
Activación Cognitiva: El docente ejecuta estrategias breves de andamiaje y recuperación de conocimientos previos.
Encuadre del Desafío: Se explicita el objetivo de aprendizaje de la sesión y se vincula de forma contextualizada con problemas o desafíos del mundo real, despertando la curiosidad y la motivación intrínseca.
Ejecución e Indagación: Es el núcleo operativo de la clase. Los estudiantes asumen un rol protagónico trabajando de forma individual o colaborativa en actividades interdisciplinarias, resolución de problemas complejos, proyectos o procesos de investigación guiada.
Monitoreo y Personalización: Al contar con aulas de un máximo de 12 estudiantes, el docente interviene de manera personalizada, retroalimentando en tiempo real, detectando ritmos de aprendizaje y potenciando las habilidades particulares de cada alumno sin generar frustración escolar.
Consolidación del Aprendizaje: Se suspende la actividad práctica para realizar una síntesis colectiva en el punto cúspide de la retención del estudiante, evitando la saturación cognitiva.
Evaluación Formativa: Los alumnos reflexionan sobre su propio proceso mediante bitácoras, preguntas guiadas o tickets de salida, fortaleciendo el sello de la autorregulación y la fijación de los contenidos basales en la memoria a largo plazo.